martes, 10 de noviembre de 2009

Conversaciones con JD


El anacoreta va a estacionar en la puerta del departamento de JD y va a esperar a que baje mientras escucha canciones de Charly García. Un auto va a salir del garaje y le va a tocar la bocina. El anacoreta tendrá que mover su auto. Luego le enviará un mensaje a JD diciéndole que lo espera a una cuadra. Cuando JD llegue le va a preguntar por qué tardó tanto y este le va a contestar que estaba terminando de ver una película. El anacoreta le va a decir: “¡Pero si te dije que estaba llegando!”. JD le va a decir que creyó que estaba más lejos. El anacoreta tomará aire y no dirá nada. Durante el trayecto hacia la Boca JD va a mencionar su reciente graduación como director de cine. El anacoreta le preguntará por qué no está pelado. JD le explicará que en su facultad los alumnos no practican ese ritual. El anacoreta le dirá que cuando él se egrese (si es que alguna vez ocurre eso) no le va a avisar a nadie. Cuando el auto esté pasando por Lugones JD hará una reflexión sobre la invasión de la publicidad. Contará que en México no hay tantos carteles y que hay una legislación que obliga a las marcas a advertir a los consumidores sobre la salud. Después dirá: “No puede ser que pongamos nuestra alimentación en manos de una multinacional”. El anacoreta pensará que debe dejar de comer yogures y comer más bananas.
Cuando lleguen al barrio de la Boca, el anacoreta estacionará a treinta cuadras del estadio. Durante la larga caminata hacia el estadio el anacoreta hará una pausa en las vías del tren para hacer pis. Luego JD va a tomarle una foto para que suba a su blog. El anacoreta va a cruzarse de brazos y poner cara de malo. Cuando JD le muestre la foto dirá: “Dios no me dio el don de la fotogenia”. Luego van a pelear el precio de la entrada con un barrabrava. No lograrán bajarle ni un centavo pero igual se llevarán las entradas. JD dirá: “Somos como dos palomos”. El anacoreta no entenderá la frase y JD le explicará el significado de la frase que pertenece a Homero Simpson. Camino al estadio JD va a darse cuenta de que su entrada es para menores. El anacoreta le dirá que tiene muy mala suerte. Finalmente van a ingresar al estadio. El anacoreta le dirá a JD que si no lo dejaban entrar iba a reírse mucho.
El partido va a ser muy aburrido. En algún momento JD va a recibir una llamada y dirá: “¡Salimos en la tele!”. Luego, en el entretiempo, JD le explicará al anacoreta porque las cámaras no podrían nunca tomar un primer plano de ellos. La explicación de JD va a ser una gran desilusión para el anacoreta que creía haber salido en la tele.
Cuando termine el partido JD dirá que a él el chori bostero le cae mal entonces sugerirá ir a una pizzería en San Telmo. Cuando lleguen al lugar tendrán una breve discusión sobre si sentarse afuera o adentro. Se sentarán afuera pero cuando JD vaya al baño el anacoreta tomará la determinación de ir para adentro. “Tenía frío en la espalda”, dirá el anacoreta cuando JD regrese del baño. Luego el mozo los verá muy indecisos entonces les sugerirá pedir dos fugazzetas y una muzarella.
JD y el anacoreta hablarán largo y tendido sobre diversas cuestiones mientras toman una cerveza. JD contará que hace poco vio “Blade runner” y que le sorprendió que la película superara ampliamente al libro. Luego citara a Hitchcock quien decía que las grandes novelas no se pueden adaptar. El anacoreta va a decir que le gustó más la película de Capote que la novela “A sangre fría”. JD dirá que no se banca a Capote. Después JD va a mencionar su fantasía de recorrer la ruta 40 que atraviesa Estados Unidos. El anacoreta le dirá que la ruta 40 es la que atraviesa Argentina de sur a norte. Luego el anacoreta va a decir que está sorprendido por el empobrecimiento cultural de la gente. JD dirá que hoy la gente tiene grandes dificultades para hablar. El anacoreta dirá que antes la gente tenía ideales, buenos o malos, pero los tenía, y pondrá como ejemplo a Hitler y a Stalin. JD disertara un rato sobre el posmodernismo. JD intentará darle una explicación semiótica al problema refiriéndose a la pérdida del significante en el capitalismo. El anacoreta no va a entender mucho y va a decir que él debe el final de semiótica en la facultad. Cuando ya hayan conversado sobre todas las cuestiones posibles van a regresar a sus hogares con el estómago lleno y mucho más sabios.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El Album blanco (primera parte)


En 1968 Los Beatles viajaron a Rishikesh, en la India, donde estuvieron un mes meditando (salvo Ringo que se fue a los quince días porque no soportaba la comida). Allí compusieron una treintena de canciones que luego pasarían a formar parte del disco conocido como el Álbum blanco, aunque su verdadero nombre es The Beatles. El disco doble del cuarteto de Liverpool aparece en ese contexto como la cara opuesta a Sargent Pepper, disco donde desde la tapa hasta la abundancia de arreglos orquestales se caracteriza por lo ornamental. En otras palabras, la distancia que hay entre Pepper y el Álbum blanco es la misma que hay entre una pintura de Miguel Ángel y una de Mondrian. Lo curioso es que solo haya un año y medio de separación entre un disco y el otro. Paul McCartney, que estaba estrechamente vinculado al ambiente artístico de Londres, le concedió la tapa del disco a Richard Hamilton, uno de los pioneros del arte pop británico. Fue él quien sugirió que la tapa del álbum fuera completamente blanca, hecho que además de significar una revolución para el arte de tapa, le habrá significado una cuantiosa suma de dinero. Al principio había propuesto que haya una mancha de café o de una manzana, pero finalmente quedó la tapa blanca con la inscripción del nombre de la banda. Además se introdujo un número con el objetivo de generar la ilusión de una edición limitada (yo tengo el número 347.661 de la edición aniversario de los treinta años de la publicación del disco).
Es curioso que pese a que es considerado uno de los mejores discos de la banda, sino el mejor, durante el tiempo en que fue grabado la relación de los integrantes de la banda se encontraba en su peor momento. Paul y John ya no componían juntos desde hacía rato, George sentía que Paul y John no le daban importancia a sus composiciones y Ringo sentía que tocaba mal y que no era valorado por los demás. Además, John que había sido el fundador del grupo ya no estaba tan interesado en la banda a raíz de su relación con Yoko Ono, quien pese al disgusto de los demás Beatles, asistía a todas las sesiones de grabación y hasta instaló una cama en el estudio cuando se enfermó. Por otro lado, durante algunos momentos de los cinco meses que duró la grabación, se trabajaba simultáneamente en tres estudios. Es así que hay muchas canciones hechas solitariamente en las que no hay participación del resto del grupo ("Revolution 9", "Martha my dear"). Tal vez este fue uno de los hechos que los llevó luego a querer grabar un disco en vivo donde volvieran a funcionar como banda, como ocurrió en Let it be. A continuación un recorrido tema por tema:
-Back in the USSR: La canción que abre el disco fue compuesta por McCartney durante la estadía del grupo en la India. Es una parodia al tema “Back in the USA” de Chuck Burry, músico al que Paul admiraba y a quién, según Lennon, trataba de imitar (“I’m down”, “Oh Darling”); a la misma vez los retratos que hace la canción sobre las chicas soviéticas y los coros funcionan como un homenaje a los Beach Boys (Mike Love estaba en la India cuando compuso el tema y probablemente haya participado de la composición). Una curiosidad es que la batería fue tocada por el mismo Paul. Ringo se había marchado al Mediterráneo luego de una discusión con Paul porque le había dicho que la parte de tom-toms había salido floja. Ringo sentía que tocaba mal y que los demás no lo valoraban. Finalmente le mandaron un telegrama diciéndole: “Eres el mejor batería de rock del mundo. Vuelve a casa, te queremos.” Cuando volvió lo recibieron con el estudio lleno de flores. “Back in te USSR” y “Dear Prudence” ya habían sido grabadas.
-Dear Prudence: Es una balada que compuso Lennon a la hermana menor de Mía Farrow, la actriz que fue esposa de Woody Allen. Durante el viaje a la India la hermana de Farrow se tomó tan en serio la meditación que no salía del cuarto. Por eso esta canción que dice: “Querida Prudence, ¿no quieres salir a jugar?”. La batería también fue tocada por Paul. Aunque, comparado a otros discos, los arreglos de guitarra de Harrison del disco no descuellan, la melodía del solo del final es conmovedora.
-Glass onion: Esta canción la compuso Lennon en forma de burla a la gran cantidad de suposiciones que se habían hecho sobre las letras de lo Beatles, especialmente desde Pepper. Una de las cosas que se decía era que Paul había muerto en un accidente en 1966 y que desde entonces había sido remplazado por un doble. La letra de la canción dice: “Tengo una clave para todos ustedes: la morsa era Paul”. Luego, en “¿How do you sleep?” de su disco solista Imagine, diría: “Esos chiflados tenían razón cuando decían que habías muerto”. En una entrevista Lennon dijo (refiriéndose a "Glass Onion"): “Incluí esa frase en parte porque me sentía culpable por estar con Yoko y abandonar a Paul”.
-Ob-La-Di-Bla-Da: Puede ubicársela dentro de la gran lista de canciones infantiles que hicieron los Beatles (“Yellow Submarine”, “All together now”, etc).
-Wild honey pie: Es junto a “Revolution 9” uno de los temas experimentales del disco. Está relacionado con “Honey pie”, del segundo disco. Hay un coro que repite siempre lo mismo sobre una base de guitarras acústicas superpuestas.
-The continuing story of Bungalow Bill: Siempre me pregunté quién es el que toca el arreglo de guitarra flamenca del principio. Dudo de que haya sido Harrison. Esta canción es una de las tres canciones del disco en que Lennon se expresa en contra de las armas. Se inspiró en una pareja estadounidense que meditaba en Rishikesh, y que en una excursión en elefante mató a un tigre de un balazo. Es el único tema de los Beatles en que canta Yoko quien cantaría varias canciones, y hasta tocaría un piano desconectado en un recital, cuando Lennon se hiciera solista.
-While my guitar gently weeps: A mi criterio es la primera composición de Harrison en la que logra ponerse a la altura de Lennon y McCartney. Sin embargo, sorprende que George tuviera que llevar a Eric Clapton para que los demás Beatles le dieran bola. La letra fue compuesta según los principios del I Ching. Agarró un libro en el que la primera frase que leyó fue “gently weeps” y a partir de ahí construyó la letra. El solo de guitarra de Clapton es uno de los mejores de la historia del rock, y es una de las pocas participaciones de otros músicos en discos de los Beatles sumada a la de Brian Jones tocando el saxo en “You know my name (Look up the number)” y la participación de Billy Preston como tecladista en Let it be.
-Happiness is a warm gun: Considerada la mejor canción del disco por Lennon, fue inspirada en una revista de armas que había en el estudio donde leyó una frase que decía: “la felicidad es una pistola caliente”. Ringo compuso la parte que dice: “Necesito una dosis porque voy de bajada”. El tema estuvo prohibido en Inglaterra por las supuestas referencias de la canción a las drogas.

-Martha my dear: Tal vez uno de los rasgos que distinga más las letras de McCartney y Lennon, es que a diferencia de las letras profundas y personales de John (cosa que llevó al extremo en su carrera solista al aludir a Yoko constantemente), las letras de Paul inventan personajes y nunca se refieren a sentimientos íntimos directamente. Martha en este caso sería una perra con quién Paul tendría una relación platónica. Este es uno de los temas del disco en los que no hay participación de los demás Beatles.
-I’m so tired: Es una de las mejores canciones de Lennon donde como en muchas otras ocasiones (“Good morning, good morning” por ejemplo) habla sobre la vagancia. Lo habría compuesto en la India cansado del aburrimiento que le producía estar todo el día meditando. Hay una mención a Sir. Walter Raleigh, que fue quien introdujo el tabaco en Inglaterra en el siglo dieciocho. Además, es la primera canción donde se refiere a Yoko (luego lo haría hasta el hartazgo), a quién había conocido hacía poco tiempo en la galería de arte Indica, en Londres. Todavía no se había divorciado de Cynthia.
-Blackbird: Sobre esta hermosa canción de Paul hay diferentes versiones. Una indica que Paul vio a un pajarito cantar en Rishikesh y que eso le inspiró la canción. La más difundida dice que es un canto de aliento a los negros que eran discriminados en Estados Unidos. La inspiración musical fue una pieza de Bach que él y George tocaban desde niños. El golpeteo que se escucha no es el zapato de Paul que marca el ritmo, como muchos creen, sino el sonido del metrónomo que George Martin decidió dejar de fondo.
-Piggies: Es un tema con un gran contenido de protesta social. En él Harrison critica con una acidez terrible a las clases burguesas que hacen cualquier cosa para llegar a la cima. De fondo se escuchan ruidos de cerdos.
-Rocky Raccoon: Además de ser el nombre con que Paul McCartney se registraba en los hoteles en el capítulo de Los Simuladores, es una parodia a ciertas escenas de las películas country. Paul nos ofrece una nueva gama de las tantas que tiene su voz, tal vez en un intento de imitar a Bob Dylan, algo que le saldría mejor a John Lennon en “Working Class Hero” (Plastic Ono Band).
-Don’t pass me by: Fue el primer aporte autoral de Ringo.
-Why don’t we do it in the road: Según Lennon es una de las mejores canciones de McCartney y se sintió ofendido porque no lo invitó a participar de la grabación. Paul toca todo menos la batería que es tocada por Ringo. Fue escrita en la India luego de que viera a dos monos copular sobre el techo. Eso lo llevó a pensar en lo complicado que es el ritual sexual de los humanos al lado del de los animales.
-I will: Es una balada de amor que Paul compuso a Linda Eastman, la fotógrafa americana a quien conoció durante la época de Pepper y con quien se casaría al poco tiempo. Es una de las tantas canciones acústicas que contiene el álbum.
-Julia: Esta canción se la compuso John a su madre quien murió en un accidente de tránsito cuando él tenía dieciséis años. Lo había dejado en cuidado de su Tía Mimi cuando tenía cinco años. Según leí en una novelita titulada El joven Lennon, cundo era chico y recién empezaba mi fanatismo por Los Beatles, su madre se iba a instalar otra vez en Liverpool en la época en que fue atropellada por un colectivo en frente de los ojos de Lennon. Su padre lo había abandonado luego de la guerra, aunque no se hace referencia a él en esta canción (sí en “Mother”). Probablemente estos hechos trágicos de su infancia, y el desarraigo que sufrió de chico, hayan influido en su composición. La frase con la que empieza la canción (“la mitad de lo que digo no tiene sentido”) la sacó del libro Arena y espuma del místico libanés Kahlil Gibran.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

I'm so tired


I’ am so tired de no saber qué hacer.

De que las amigas de mi vieja hablen de Los Beatles como esos flequilludos simpáticos que nunca se drogaron.

De que Los Beatles hayan sido tan grandes.

De que no aparezca una banda superior a Los Beatles.

De que el Bebe Contempomi sea el gran periodista de rock de la TV argentina.

De las bandas cuyos nombres van acompañados de un artículo adelante (excepto Los Beatles).

De preguntarme si debería levantarme.

De que Lennon haya escrito tan buenas letras sobre temas tan pelotudos como estar cansado.

De que escuchar el disco dos del Álbum Blanco me de miedo.

De tener que pasar los temas de Ringo.

De que todas las bandas se separen para juntarse a los diez años.

De que las empresas de celular sean las patrocinadoras de esos recitales.

De que mi vieja diga que no puede entender como antes criticaba a Charly y ahora diga que es un genio porque no se droga más.

De que haya que pagar ciento cincuenta pesos para ir a un recital y que no se vea una goma.

De haber pagado ciento cincuenta pesos para ver a Charly García y no haber visto una goma.

De que Spinetta cobre ciento cincuenta pesos su recital en Vélez y que no voy a ver una goma.

De que digan que el próximo año viene Paul McCartney a la Argentina y que al final nunca venga.

De que en todas las telenovelas de las seis de la tarde haya una niñera pobre que se enamora de su jefe rico.

De que Mariano Martínez trate de hacerse el cabeza.

De que Recondo y Palacios les pregunten a sus invitados sobre su infancia humilde a pesar de que, en la mayoría de los casos, ahora manejan autos BMW y se cogen a Amalia Granata, Jessica Cirio, Silvina Luna, etc.

De que Tinelli se emocione cada vez que baja abruptamente el rating.

De que cuando Tinelli se emociona vuelva a subir el rating.

De que Fantino les pregunte a sus invitadas si alguna vez tuvieron un amante o si estarían dispuestas a hacer un trío.

De cualquier pregunta que pueda hacer Fantino.

De que Jacobo Winograd no pare de repetir que Guido Süller se la lastra.

De que Fito Páez haga películas, escriba en La Nación y cite frases de escritores en cada entrevista que le hacen.

De que digan que Messi la rompe en el Barcelona y se pregunten cuando la va a romper en la selección.

De que digan que Maradona fue el más grande como jugador para después criticarlo como persona, como padre, como técnico, como argentino, etc.

De que digan que la vida de Palermo es de película.

De que los libros valgan más de cincuenta pesos.

De que la gente ya no compre discos.

De que la gente sea de izquierda o de derecha.

De que Carrió diga que Kirchner es un fascista o algo así como un demonio.

De que todos sean anti-kirchneristas.

De que digan que los Kirchner eran montoneros.

De que digan que Perón era de Racing.

De que los noticieros entrevisten a los familiares de víctimas asesinadas para que estos digan, llorando, que habría que matar a los asesinos.

De que los noticieros pongan música de película de fondo.

De que digan que tendría que haber pena de muerte.

De que digan que en la época de los militares se podía caminar tranquilo por la calle.

De que la gente de derecha diga que no fueron treinta mil los desaparecidos.

De que en todas las películas argentinas de los últimos diez años haya algún desaparecido.

De que Martín Caparrós se acaricie el bigote cuando habla.

De que Lanata siempre esté fumando.

De que Darín siempre haga de él mismo.

De que a Darín siempre le den papel de boludo.

De ver los Simpson.

De mirar partidos de fútbol por Canal 7.

De no saber que ver en la tele.

De no saber qué hacer.

De estar cansado.