domingo, 11 de octubre de 2009

Rezale a San Palermo


Cuando faltaban diez minutos para que terminara el partido entre la selección Argentina y Perú poco valían los comentarios de los miles de espectadores que habían concurrido al Monumental y que vaticinaban una goleada. Ya se había largado la tormenta cuando se cortó la señal. Estaba con mi amigo JD en su departamento del barrio de Vicente López. "Voy a prender la radio", dijo JD. La verdad que no suelo escuchar partidos por radio, estoy más acostumbrado al codificador y desde hace un tiempo a los relatos de Araujo por Canal 7. Estábamos sentados en la cama contando los minutos para que terminara el partido. La imagen me hacía recordar esa publicidad de no me acuerdo que marca (probablemente Coca Cola o Quilmes) en la que se cortaba la luz de toda una ciudad durante la transmisión de un partido y un vagabundo con una radio portátil era el único que quedaba siguiendo el partido en la calle. En ese momento el relator de Radio Mitre gritó el gol de Perú. Sinceramente no lo podía creer. Uno puede imaginarse cualquier catástrofe de esta selección, como la vuelta de Aimar, la convocatoria del Flaco Schiavi, un partido decisivo con tres debutantes, un 11 jugando de 4, un técnico cuya máxima adicción es el micrófono... ¡pero nunca la posibilidad de empatar de local con Perú y quedar afuera del Mundial! La radio siguió sonando de fondo y nos fuimos al living. La señal de televisión todavía no había regresado pero no importaba que volviera, no había nada que ver. Estábamos sentados y ninguno trataba de explicar lo que estaba sucediendo. JD tenía la cabeza caída y se tapaba la cara con las dos manos. De golpe éramos el vagabundo escuchando el partido con una radio portátil en una ciudad desierta, una ciudad sin esperanzas mientras Maradona le rezaba a anda a saber qué santo.

La selección argentina jugó un pésimo partido. El técnico parece no tener la suficiente experiencia para semejante puesto. No tiene sentido ponerse a defenestrar a quien posiblemente haya sido el máximo ídolo argentino. Pero es innegable que no tiene la suficiente experiencia como para manejar un grupo, plantear un partido tácticamente, crear una identidad de juego, darle tranquilidad a sus jugadores, etc. Más allá de que el rival era Perú y hasta con la quinta de Tristán Suarez le ganabas, el equipo estaba mal armado desde el principio. La dupla central sólo es digna de un cuento de Fontanarrosa: un jugador que debuta en la selección a los treinta y seis años y otro que cuando patea la pelota (si es que no le erra) se cae al piso. Además el técnico se da el gusto de hacer debutar a tres jugadores en un partido decisivo: Enzo Pérez, quien la rompe en Estudiantes pero al que naturalmente le pesa la celeste y blanca aún, Emiliano Insúa idem y el "Pipita" Higuaín, único acierto del técnico a quien tuviese que haber llamado antes y no estaríamos en esta situación. Probablemente todos nos ilusionamos con la inclusión de Aimar en el once titular, pero no podemos esperar nada de un tipo que desde que se fue de River se las pasó en la enfermería de todos los equipos europeos en los que estuvo. Magistral pase a Higuaín en el primer tiempo y nada más. En el segundo tiempo fue remplazado por Federico Insúa, una incoherencia terrible si se piensa que el "Pocho" es el volante por izquierda de Boca y que el titular en la posición de enganche es Riquelme. No tengo ganas de darle más vueltas a la novela Riquelme-Maradona, pero este dato resulta irrisorio. Además el técnico ha demostrado con los meses que se busca los problemas solo. La amenaza de renuncia entes del partido, así como estuvo el conflicto por la cancha antes del partido con Brasil, o la discusión sobre si se puede jugar en la altura antes del partido con Bolivia, son todos elementos que obstaculizaron cada partido de eliminatorias que jugó la selección.

Sólo el sonido de fondo de la radio ocultaba el silencio y la desazón que había en el ambiente. Nadie en la habitación le estaba prestando atención al relato de lo que inevitablemente iba a ser una derrota. Los comentarios sobre el partido y las críticas al técnico no parecían importarle a nadie. De golpe se escuchó un grito. "Gooooooooooooooool", gritó el relator de Radio Mitre. No lo podíamos creer. Saltamos y nos abrazamos con mi amigo JD. Era gol de Palermo y lo gritamos bien fuerte para asegurarnos de que todos en el barrio se enteraran de la noticia.

2 comentarios:

Anacoreta dijo...

Messi no aparece en el post como tampoco apareció en todo el partido.

Gonza Averna dijo...

Messi tuvo algunas apariciones.
MUY breves, es cierto.

Quizas habria que replantearse algo con respecto al rendimiento del chico en la selección.

Un abrazo.-