lunes, 7 de junio de 2010

Daniel Johnston mirando las ruedas


El 17 de noviembre de 1980 se publicó Double fantasy, el último disco de John Lennon que vería la luz. Además de dejar unas cuantas gemas para acompañarnos y musicalizar diferentes momentos de nuestras vidas, este disco contendría la que, a mi gusto, es la mejor canción de la historia del rock. Me refiero a “Watching the wheels”. Si bien la versión del disco quedó muy light en su tentativa de sonar pop, la letra esconde una intensidad a la que ni un ejército de guitarras al palo y amplificadores valvulares comandado por Jimmy Page, Jimi Hendrix y Pappo podría ganarle.
Charly García tuvo la genial idea de reversionar esta canción en 2006 en Kill Gil, álbum que por su historia intrincada tanto como por su alto contenido emocional da ganas de llorar. No solamente nos regaló una versión espectacular, sino que la resignificó y nos ayudó a comprenderla mejor. Frases como “dicen que estoy loco, haga lo que haga” y “como puedes ser feliz si no estás en nuestro tren” cobran un nuevo significado al ser pronunciadas por un García en decadencia e incomprendido por todo el mundo, y se alejan del sentido que le pudo haber querido dar Lennon, quien había colgado la guitarra en 1975 y era feliz “mirando las ruedas” (es extraño que no haya una traducción como la gente para “roll”, que en su acepción en inglés significa rockear, además de rodar. No es lo mismo decir roll over Beethoven que decir correte Beethoven). Lennon está hablando de su ostracismo musical, Charly García está hablando de la locura.
Lennon tenía una virtud innegable para conectarse a través de su música con lo más profundo de su ser. Podía escupir lo más horrible y oscuro de si, y en el siguiente track poner en palabras lo más hermoso e inocente que posee el hombre. Nos habló del amor y de la locura como nadie lo ha hecho jamás. Hasta que apareció Daniel Johnston.
Daniel Johnston era desconocido para la mayoría hasta que Kurt Cobain, quien además de poseer un talento inmenso era reacio a bañarse y cambiarse de ropa, apareció con una remera con un dibujo de un monstruito y la inscripción “Hi, how are you”. Con esta remera se lo vio en más de una sesión de fotos y varios recitales. A partir de mediados de los 80’ habían empezado a circular grabaciones en cassette de Daniel Johnston, y pronto comenzó a hacerse un nombre en el circuito underground. El disco estampado en la remera del líder de Nirvana forma parte de una larga lista de trabajos realizados bajo condiciones de una precariedad inusual. Sin embargo, como puede verse en el documental The devil and Daniel Johnston (2005), el músico de Chester (Virginia) rápidamente llamó la atención del circuito con sus cintas muchas veces inaudibles pero que contenían una emotividad y sinceridad pocas veces vistas en un artista. En ese sentido pareciera que Lennon le hubiera pasado la posta a Daniel Johnston. En sus canciones discurre sobre temas como el amor no correspondido (la mayoría de sus canciones de amor fueron compuestas a Laurie Allen, una chica de la que se enamoró cuando estudiaba arte), la incomprensión del mundo, la locura, la presencia del demonio y la obsesión por el número 9. Es muy graciosa una parte de la película donde repite “number nine…” como lo hacía aquel ingeniero que quedó inmortalizado en la famosa “Revolution 9” de los Beatles. Además, en el universo de sus canciones aparecen personajes recurrentes como Casper el fantasma amigable, el Capitán América y el inolvidable hombre que perdió la cabeza.
La historia de este loco que a veces cree que es un fantasma, que se comporta como un niño pero que, básicamente, es un genio es atrapante desde donde se la mire. Una infancia dura en una familia ultra católica de Virginia, varias temporadas internado en hospitales psiquiátricos, algunas experiencias con LSD que potenciaron su predisposición a la fantasía y su alejamiento del mundo real, una vida entera enamorado de una chica que nunca le dio bola. De la misma manera en que este personaje puede parecernos simpático, conmovernos y deleitarnos con sus canciones, algunas imágenes que muestra el documental The devil and Daniel Johnston pueden encender la alarma y hasta asustarnos un poco. Cuando se mete en la casa de una anciana aduciendo que el demonio esta dentro y consigue que la anciana se tire por la ventana, o cuando se cree que es Casper el fantasmita y logra que la avioneta de su padre se estrelle, todo lo que antes podía resultarnos quizás cómico se tiñe de tragedia. Los artistas además de ser artistas son personas, y esto es algo que olvidamos muchas veces. ¿Cómo podemos permanecer insensibles ante el ACV de Gustavo Cerati o la internación forzosa de un genio como Charly García? Es verdad que los artistas son principalmente artistas, es decir, los queremos por la música que hacen, no por como son como personas. Incluso, muchas veces pueden ser una mierda como personas, pero no por eso dejan de ser geniales. Ocurre lo mismo con los jugadores de fútbol (algunos ejemplos son Maradona, Riquelme, Gallardo y Verón). En el caso de Daniel Johnston la locura potencia su genialidad. Canciones como “I had Lost my mind” o “Mind movies” no habrían sido posibles sin que algunos tornillos hubieran estado flojos. Eso es lo que quizás hace más inquietante algunos pasajes del documental en los que pierde la cabeza, literalmente, y su locura deja de crear cosas maravillosas para volverse destructiva.
El sufrimiento es uno de los principales motores de producción del artista. Un artista que no sufre no es un artista. Esto puede sonar como una boludez, ya que todo el mundo sufre. Pero mientras que uno está triste porque una mina no le da bola y se queda llorando en la cama, Daniel Johnston te compone “Life in vain”, “Light of day” o “Mind contorted”.
Me resulta curioso que en el documental se compare tanto a Daniel Johnston con el líder de los Beach Boys, Brian Wilson. Es conocido el caso de Brian Wilson que perdió la cabeza en una mezcla de drogas, alcohol y una profunda neurosis causada por la superioridad de los discos de los Beatles sobre su música (quizás ignorando que Paul McCartney se había inspirado en Pet sounds para hacer Sargent Peppers). La vida de Daniel Johnston me parece más asimilable, sin embargo, a la del genio creador de Pink Floyd: Syd Barret. Por su locura, por su afición al LSD, por la simplicidad de sus canciones. Aprovecho este párrafo para mencionar que el documental sobre la vida de Luca Prodan dirigido por Rodrigo Espinoza, editado en 2007, tiene algunos elementos como la utilización de cintas de cassette, videos caseros y, en especial, las imágenes del cuarto con las cintas girando y reproduciendo testimonios del artista, que denotan una clara inspiración en el documental sobre Johnston, por no decir un plagio atroz.
En los últimos años el músico tuvo un gran mejoramiento, se presenta regularmente y hasta hizo una gira por Europa. Su último disco Is and always was, editado en 2009, es excepcional y uno de los puntos más altos en su carrera. A diferencia de otros trabajos está impecablemente grabado, tiene algunos hits como “Fake records of rock and roll” y “Queenie the Doggie”. Y piezas de una genialidad que lo colocan en el Olimpo de los artistas como “I had lost my mind” y “Light of day”. En otras canciones, como "Lost in my infinite memory", discurre sobre el desamor y el hastío de la vida, con un sonido que no tiene nada que envidiarle a cualquier banda de british pop. Un disco completo, el más regular y parejo de su discografía que sirve como una buena introducción a la obra de este genio. Lennon puede descansar tranquilo, su legado esta a salvo en las manos de Daniel Johnston que, aunque torpemente, hacen una música del carajo.

8 comentarios:

El anacoreta dijo...

disculpen la desprolijidad y falta de detalle dle texto, mi barco universitario se hunde pese a mi intentos por remarla...
miren q linda cancion, el album Fun tambien esta bueno.

"Mind contorted"

I've been through some hard
But I'm feeling so much better
And I'm standing in your yard
I could be there forever

And I know if you saw me now
You would be much perplexed
And I know if you saw me now
Your mind would be contorted
But I love you

Every time I think of you
The sun shines brightly on my soul
But there's something missing
Part of you part of the whole

I cried a million tears
Fill an ocean with my sorrow
And if I had my way
I'd be up to see you tomorrow
And I know if you saw me now
You would be quite perplexed
And I know if you saw me now
Your mind
would be contorted
But I love you

Every time I think of you
I feel like writing a song
And if I could win your heart
I never that it'd take so awful long

And I wish upon a star
Hope that we could get together
I'll be standing in your yard
We could be there forever
ANd I know if you saw me now
You would be much perplexed
ANd I know if you saw me now
Your mind would be contorted
And I know if you saw me now
You would be quite perplexed
And I know if you saw me now
Your mind would be contorted
But I love you

El anacoreta dijo...

"Life in vain"

Don't want to be free of hope
And I'm at the end of my rope
It's so tough just to be alive
When I feel like the living dead
I'm giving it up so plain
I'm living my life in vain
And where am I going to?
I got to really try
Try so hard to get by
And where am I going to?

I don't know where is up or down
ANd there ain't any love left around
Everybody wearin' a frown
Waiting for Santa to come to town
You're giving it up so plain
You're living your lives in vain
And where are you going to?
You've got to really try
Try so hard to get by
And where are you going to?
Flip on your TV
And try to make sense out of that
If we were all in the movies
Maybe we wouldn't be so bored
We're giving it up so plain
We're living our lives in vain
And where are we going to?

You gotta really try
Try so hard to get by
And where are you going to?

Goodbye, goodbye

mauro klem dijo...

Coincido en que la carrera de johnston tiene gran coincidencia con la de syd barret, aunque la obra de johnstone es mucho mas profusa que la breve aunque increible obra que dejo el diamante loco. Si bien hay una sinceridad emotiva en las canciones de johnston, me parece que hay que salvar las distancias con lennon. No creo que se los pueda comparar, asi que anacoreta se te fue la mano con eso de que lennon le pasa la posta a johnston.

nerd dijo...

aproposito de d johnston y kurt cobain y por ende los pixies, vienen los pixies a latinoamerica

saludos

Valèrie dijo...

Actitud de Valeria leyendo el posteo de Manu: literalmente tuve que dejar de leer, agarrarme la cabeza y decir…¡pará Manu!, y no para mal…porque es genial leer tanta información y referencias constantes…¡sino por la locura que me genera no poder conocer todo! Ya me apunté el documental porque me tentaste muchísimo…pero de todas las cosas que me vengo apuntando la lista sigue y sigue creciendo….ay ay ay.
“El sufrimiento es uno de los principales motores de producción del artista. Un artista que no sufre no es un artista.”…me quedo con muchísimas cosas que escribiste, pero me compraste con esa frase, coincido completamente. Y no solo se aplica a la música sino también a la literatura. Es lo que Cortázar nos decía en Rayuela, es lo que una persona capaz de sublimar consigue con su tristeza: convertirla en arte. Es lo que nos decía Freud. Y sigo sosteniendo que no hay obras más bellas que las de la tristeza o el sufrimiento…o la locura…sublimada. Aunque en casos esa misma locura llegue a la destrucción como en el caso de Daniel…nos queda su legado, y me obligo a escucharlo. Tengo solo un par de temas sueltos en la PC que me bajé hace un par de años y ahí lo dejé abandonadito, pobrecito, en este finde lo retomo.

romi - uruguay dijo...

torpemente, hace musica del carajo. impecable

Zilvina dijo...

Hola , muchas Gracias por publicar esto, me re gusto, me parece un gran ser que tambien conoci por nirvana, pero que siempre agradezco a kurt por compartir su gusto particular por daniel.

sALUDOS :D

manipulador de alimentos dijo...

Johnston tiene visiones deslumbrantes pero como músico está a años luz de Brian Wilson. Mi opinión. Un saludo!