lunes, 22 de febrero de 2010

FESTIPEZ: MÚSICA PARA LAS ALMAS SENSIBLES


Escuché los primeros acordes cuando estaba en la puerta. No había mucha gente haciendo cola en la puerta de Niceto club, en el barrio de Villa Crespo (hoy más conocido como Palermo Hollywood). En realidad no había nadie lo cual me sorprendió muchísimo sabiendo que Pez es una de las bandas más convocantes del under porteño. Debe ser porque es febrero y el rock anda de gira, pensé. Le dije a Simón, mi primo y compañero de recitales en los últimos tiempos, que yo iba a entrar y que él esperara a Tomás. Un gesto extremadamente egoísta de mi parte, pero el sonido inconfundible de Fútbol no me dejó otra alternativa. Ese rasgueo de guitarra furioso, los versos hablados, el sonido agudísimo del violín no podían ser otra cosa. Entré. Mi impresión había sido totalmente acertada. La actitud de Fútbol sobre el escenario es muy punk. El guitarrista suele usar unas medias deportivas verdes sobre el pantalón, que en esta ocasión no llevaba, si bien un pañuelo en la cabeza y un chaleco negro, más su empeño en mover la cabeza desquiciadamente compensaban esa falta. El violinista le da al instrumento cual heavy metal y el pelo largo le cubre la cara logrando un gran parecido al Tío Cosa de los Locos Adams. El baterista y cantante es el más rescatado del grupo. Con una chomba parece un estudiante de filosofía. Van a hacer cinco temas, entre ellos uno que habla sobre un gaucho asesino y otro que habla sobre un niño feo. Las letras son realmente delirantes y freaks. En un interludio alguien del público va a gritar: “¡Toca Elio Rossi!”. ¿Elio Rossi? ¿Qué es eso? Creí haber escuchado mal pero cuando llegué a mi casa me metí en internet y sí, ¡le hicieron un tema al "periodista" de los tiradores que está con Niembro!
Terminó y me senté contra la pared y me quedé mirando a la mina que vende los discos y las remeras que, por cierto, está bárbara. Al toque aparecieron Simón y Tomás. Estaba contándole algo a Tomás cuando empezó la segunda banda del FestiPez: Compañero Asma. Había oído hablar de ellos un par de veces, pero no había escuchado nada. La banda suena bien, tiene onda. Guitarra distorsionada al palo, bajo bien pesado y bata prolija. El cantante y guitarrista es muy parecido a Leo García y cuando empieza a cantar me doy cuenta que además tiene un timbre de voz similar. Uno de los temas que más me va a gustar es “Guitarra, dulce hogar” que da título a su último disco. En el estribillo el bajista y el guitarrista se complementan muy bien haciendo un coro a dos voces. Tienen un sonido más moderno que Fútbol cuyo sonido gira más en torno a la psicodelia y el rock progresivo. Antes de tocar el último tema el cantante le dedica el show a Sandro y Pappo.
Lindo preámbulo rockero para el broche de oro del festival: Pez. La primera vez que los vi fue en 2003 en el Quilmes rock. Antes los había visto en televisión y mi impresión coincidió con la de muchos críticos: eran Invisible con un poco de distorsión. Cuando los vi en el Quilmes ya eran quinteto y tenían dos tecladistas lo que les daba un aire La máquina de hacer pájaros. Sentí como si hubiera viajado en el tiempo (malísima la quinta temporada de Lost) y de golpe estuviera en 1970 viendo a Génesis o Yes. Esos largos pasajes instrumentales, los solos de sintetizador, y para colmo… ¡tocaban bien! Algo no muy usual en las bandas actuales. Con el tiempo los fui a ver varias veces. El segundo tecladista voló. El progresivo fue diluyéndose de a poco hasta el último disco, El porvenir, que tiene más aires punk y pop que otra cosa. Pero hay algo que sigue intacto. En la primera pausa del show Ariel Minimal, cantante y guitarrista de Pez, se acerca al micrófono y dice: “La concha de su madre, ¿quién fue el mal cogido que me gritó gordo? Ustedes sigan gritando lo que se les cante el orto pero si yo veo a alguno de esos ojitos me bajo del escenario y le rompo la cara ¿okey?”. El líder de Pez es un gran puteador, del calibre de tipos como Tangalanga o el mismísimo Angel Cappa (además es hincha de Huracán). Y hay ciertos seres que crecen de entre el público de Pez, no se sabe bien cómo, que suelen cargarlo por su gordura. Y Minimal nunca se queda callado. Siempre responde. Después de la amenaza al público tocan “Ultimo acto” del disco Los orfebres. Hay muchos temas de esta primera etapa del recital que no conozco porque son nuevos. En otro intervalo un nuevo grito del público (para cuando empezó a tocar Pez el lugar ya estaba lleno) se refiere a la supuesta gordura de Minimal. En esta ocasión interviene el baterista, Franco Salvador. “Hay que admitir que adelgazo bastante, che”, dice. Minimal vuelve a dirigirse al público: “La puta que los parió, mal cogidos, mal pajeados. Yo no entiendo al público de rock. Se creen que son importantes gritando pelotudeces. Hagan como hice yo, háganse una banda y dejen de hinchar las pelotas”. Fósforo, el bajista, le va a hacer señas al público como diciendo que no le hagan caso.
En la mitad del recital van a hacer temas viejos que no suelen hacer en vivo muy seguido. Del disco Folklore van a tocar “Por siempre” y “Sus alas no vuelan, ya no puede volar”. Y luego van a hacer “Difícil conseguir” y “Al espacio” del disco Hoy. En mi opinión este es el mejor disco de Pez, es donde alcanzaron su mayor madurez como banda. Las canciones son perfectas, las letras (algunas compuestas en sociedad con el escritor Fabián Casas) están llenas de poesía y no tan cargadas de menciones anticatólicas y existencialistas como en los discos que siguieron. Uno de los momentos más altos del show va a ser en “Al espacio” cuando Minimal se vaya del escenario y deje a los otros tres zapando. Pepo Limeres va a hacer un solo de piano impresionante y va a terminar tocando parado y agitando la cabeza como un loco. Luego va a volver Minimal para coronar la zapada con un solo de viola a pura distorsión.
En otro momento del recital, durante uno de los temas más rockeros, el guitarrista de Fútbol va a salir corriendo del escenario y se va a tirar al público. Y detrás de él, el violinista lo va seguir como en una competencia a ver quién es más punk. Cuando termine el tema Fósforo lo va a acusar de haberle apagado el amplificador. “La otra vez te lo apagó y no dijiste nada”, dice Franco Salvador. “Yo te banco”, le dice al integrante de Fútbol que cometió el delito y se golpea el pecho con una mano. El único que nunca dice nada es el tecladista.
Otra característica de los recitales de Pez es que no hay lugar para los bises. El empeño de Minimal en quitarle protagonismo al público es inamovible. Promediando el final del recital va a preguntar la hora. Doce menos cuarto. “Bueno, vamos a tocar cuatro canciones más”, dice. Entre los cuatro van a decidir la lista. Dos nuevas y dos viejas es el veredicto. Van a terminar al mango aunque sin los tradicionales “Respeto” o “Maldición” que en otra época solían cerrar todos sus shows. No me acuerdo cual cerro el show en esta ocasión. Cuando finalizó Minimal dejó su guitarra acoplando sobre el amplificador y se fue. Así, sin siquiera una reverencia o un aplauso al público, como si el público no fuera nada, una pared o solo un par de pelotudos que gritan idioteces. El acolple siguió sonando hasta que un plomo fue y lo apagó para mi desgracia. Me encantan los acoples.
Después salimos del boliche y morfamos un chorizo de la san puta en un bar que queda frente a Niceto club, en la esquina, como para coronar la cosa.

7 comentarios:

el enano no rollinga puteador dijo...

quisiera saber cuando y como nació la costumbre de "aplaudir al público"...
recuerdo agradecer al público durante el recital por su presencia....pero aplaudir...reverenciar....porque???
es verdad que la pelotudez de unos pocos me abstraen de ver todo el cuadro...pero es bastante irritante tocar y cantar (y tratar de conectar con ciertas emociones) cuando un reverendo pelotudo te está agraviando a escasos metros y vos sabés que si te lo cruzás en la vereda, no solo no te bardea sinó que te pide un autógrafo....
y en niceto no había menores....entonces un tipito de 18 años para arriba comportándose como un niñito tonto te saca...me saca...
pero esto me pasa por no tener monitoreo de auriculares como las grandes estrellas de rock, ahí si que no te enterás de nada....
el formato de banda de rock chupamedias y arengadora debería haberse terminado en cromagnon........o mejor, nunca debería haber existido!
y ahora, para despedirme, se supone que tendría que agradecerte la crónica.....
mmmmmmmmmm, no.

Funes el memorioso dijo...

Querido enano no rollinga puteador, queria informarle que hay una extensa tradicion de los musicos mas celebres de revernciar al publico en agradecimietnto a su apoyo y su aguante. Puede empezar a verse este fenomeno en algunas bandas de poca monta de los años 50', la mayoría que tocaban en casas de burlesques. Aunque según algunos historiadores especializados en el tema esto vendría desde tiempos inmemorables mucho antes de la Revolucion Francesa, Beethoven, Lito Nebbia, Callejeros y la Tercera Internacional de los Trabajadores. El hisoriador Pinino Brown Samuelson en su libro "Antes los artistas eran mas educados y no eran unos negros de mierda (como ahora)" hace una cronologia del saludo en el rock desde los años sesenta hasta la actualidad: desde la reverencia beatle cuyo inventor fue su manager Brian Epstein, pasando por el saludo nazi adquirido por gran cantidad de bandas punks en los 80, y hasta hay un capitulo especial dedicado a la relacion entre Sandro y su nenas.
Se espera un trabajo del mismo historiador sobre los agravios del público a los artistas en escena aunque se desconoce la fecha de su posible lanzamiento.
Pregunta al enano no rollinga puteador: Yo tambien estuve entre el publico y queria saber si eras el enano que le estaba chupando a la pija a Minimal en el baño después del show.

Anónimo dijo...

no, soy ariel y no me cabe que me la sobe un noena!!!!

Anónimo dijo...

caLLado, no caYado

Valèrie dijo...

Me quedé intrigada con Pez así que te hice caso y me estoy descargando en este preciso momento "Hoy", así que cómo no me olvido que te debo un café, cuando me despierte de mi futura próxima siesta (porque hace de las cinco de la mañana que estoy despierta) te comento qué me pareció y voy por el café filosófico II :)

Me gustaría escribir algo más pero lamentablemente me estoy durmiendo sobre el teclado :(

G dijo...

Zarpado relato te mandaste!
Por momentos sentí que lo estaba viviendo!
Saludos manu!

flandorsio dijo...

Me lo perdí. Una lástima porque parece qeu fue muy bueno. Ya tendré mi oportunidad.