viernes, 25 de abril de 2008

Fue por una pavada

Querido lector, sepa disculpar mi prolongada ausencia. Me imagino como habrá encendido tantas veces la computadora, cliqueado el ícono del Explorer y probablemente llevado el ratón hacia Favoritos para finalmente ingresar en este blog y desilucionarse al ver siempre la misma entrada. No sé si esto le sirve de consuelo, pero a mi también suele pasarme esto cuando, siguiendo los mismos pasos que usted, entro y no encuentro ningún comentario.
Supongo que ya se habrá imaginado mil razones por las que no posteo (¿así se dice?) nada desde hace una semana. Pero se equivoca: no soy un vago, no estuve muerto toda la semana y resucité hace un rato, tampoco me fui de viaje, ni fui secuestrado por las FARC y fui liberado luego de la mediación de Chávez y el envío de una misión humanitaria de la que formaran parte el ex presidente Kirchner, el presidente francés y su flamante esposa Carla Bruni.
Usted estará preguntandose: ¿por qué me cuenta esto? Esto trae a mi mente lo que escuché hace poco en una clase de Semiótica. El profesor estaba explicando el modelo saussuriano de la lengua y los alumnos, yo incluido, lo miraban con la boca abierta, casi con la lengua afuera. De repente el profesor dijo: "Esto es una pavada". El problema es que nosotros lo veíamos como algo complejo, nos hacíamos la cabeza con el significante, el interpretante y todo ese bodrio. Y eso nos impedía entender el triángulo linguistico más fácilmente. Bueno, eso mismo digo. No tiene que haber una explicación razonable o delirante, según como usted quiera verlo, de porque me ausenté esta semana. Fue por una pavada.
Igual sigo sin entender a Saussure.

1 comentario:

Valèrie dijo...

¡Jajajaja! Estamos iguales...yo creo que tampoco lo llegué a entender del todo.