jueves, 2 de septiembre de 2010

Deconstructing Paul


Uno de los tantos mitos que hay sobre los Beatles es la idea de que Paul era el carilindo, el blando y superficial de la banda. De la misma manera se ha creído que John era el rebelde, George el tímido y Ringo el gracioso. No es que no haya nada de esto en las personalidades de los Fab Fours, pero quedándonos solo con esta descripción tan simple y general estaríamos ignorando algunos aspectos importantes de la historia de los Beatles.
A menudo se cree que Lennon era el líder de la banda. Si bien es verdad que fue él quien creó el grupo, que en un principio se llamaba Los Quarrymen, su liderazgo duró solo los primeros años. En esa primer etapa, a pesar de que compartía la autoría de las canciones con Paul, era John el frontman en los recitales, quien se encargaba de la voz principal en las principales canciones y el preferido del público, si bien el manager Brian Epstein siempre se preocupó por que los cuatro Beatles tuvieran protagonismo, razón por la cual todos los discos incluyen al menos una canción cantada por Ringo.
Es evidente que durante la mejor etapa de los Beatles, entre 1966 y 1970, era Paul quien llevaba los hilos de la banda. Fue de su mente brillante de donde salieron ideas como la de hacer una obra conceptual con Sargent Pepper’s (aunque el concepto sea dejado de lado luego del segundo track del disco) o la de poner a sus ídolos en la tapa (Lennon propuso a Hitler y a Jesucristo). Fue el compositor de la mayoría de las canciones de Magical Mystery Tour, un disco con solamente seis canciones, cuyo principal objetivo había sido servir de banda de sonido para una película que se emitió por televisión sin el éxito esperado la navidad de 1967. Se sabe que McCartney era el más obsesivo a la hora de grabar y quien estaba atento a todos los detalles. Las imágenes de Paul dirigiendo a la orquesta con un delantal de verdulero durante la grabación de “A day in the life” (aunque no entendía nada de música, en términos relativos ya que si él que compone “Yesterday” no sabe nada de música no quiero imaginarme en qué situación están los demás ) sirven un poco de ejemplo para demostrar esto. Era él quien había tomado los hilos del grupo. Y esto se haría todavía más evidente cuando John se sumergiera en su relación con Yoko y los Beatles pasaran a un segundo plano en su vida, a partir de 1968.
Sin embargo, Lennon siempre se sintió el líder del grupo. Una de las cosas que más le molestó fue que haya sido Paul quien declarara la disolución de Los Beatles ante la prensa (como también le había molestado que fuera él quien revelara que los Beatles se drogaban). Cinco meses antes había sido él quien le anunciara a sus compañeros que no quería seguir con el grupo. Pero habían decidido mantenerlo en secreto. Hasta que Paul se cansó, especialmente porque tenía la intención de sacar su primer disco solista y sus ex compañeros se lo impedían ya que acababa de salir el “póstumo” Let it be, cuando hasta Ringo había debutado como solista con su disco Sentimental Journey (1970). Entonces Paul le hizo juicio a la banda y a su nuevo manager Allen Klein a quien él nunca había aprobado pese a la tozudez de John en contratarlo (Mick Jagger los había advertido de la dudosa reputación del ex contador devenido en manager), y se ganó así esa imagen antipática que muchos tienen de él.
En cuanto a las canciones también es injusta esta comparación duro/blando, no exenta de cierto maniqueísmo, entre John y Paul. Tal vez esto se deba al increíble éxito de “Yesterday”, la canción más veces versionada de la historia de la música, lo cual para Lennon siempre fue un motivo de envidia. Luego terminaría burlándose en “How do you sleep?” al decir: “lo único que hiciste fue Yesterday”. Pero la realidad es que Lennon tiene una larga lista de temas melódicos o “blandos” (“Julia”, “A day in the life”, “Across the universe”) así como McCartney tiene una lista interminable de canciones rockeras y “duras” (“Helter Skelter”, “Why don’t we do it the the road?”, “I’m down”, “Oh, Darling”).
Solamente con los Beatles pasan cosas como que aparezca Frank Sinatra y diga que la mejor canción de Lennon/McCartney es “Something”, un golpe durísimo para el tándem compositivo que nunca tomó demasiado enserio las composiciones de Harrison (ni, claro, las de Ringo, a quien le cedían las canciones que no se animaban a cantar como “Yellow submarine” y “Good night”). Luego George le taparía la boca a todos al grabar su primer disco solista, All things must pass, cuya mayor parte de las canciones habían sido acumuladas durante la última etapa de los Beatles.



Y si hace falta otro ejemplo de la injusta y errada representación que se ha hecho del pobre Paul, mírese sino el reciente film sobre la infancia de Lennon, Nowhere boy (2009). ¡El actor que hace de Paul parece un nene de jardín de infantes al lado del apuesto y rebelde John! Al director de la película, un tal Sam Taylor-Wood, habría que decirle que solamente se llevaban dos años.
Una de las cosas más maravillosas de estos tiempos es la cantidad de discos que hay editados. Aunque eso implique la existencia de una enorme cantidad de basura, que en todo caso uno tiene la libertad de elegir escucharla o no (aunque el tipo del bondi la ponga en su celular al mango). La otra vez leí que para 1982, cuando fue la Guerra de Malvinas y se prohibió la difusión de música en inglés en el país lo cual, entre otras cosas, dio nacimiento a lo que hoy conocemos como “rock nacional” que no es nada más y nada menos que lo que suena en la Mega (Manal no es rock nacional, como tampoco lo es Almendra, Pescado Rabioso, Pappo’s blues, Sui Generis y Arco Iris), es decir, el rock mercantilizado convertido en un negocio, un eslabón más del capitalismo, vacío de todo el contenido libertario y contracultural que tuviera en sus orígenes, en ese momento, entonces, cuando fue la guerra, habían editados poco más de cien discos de grupos nacionales. Perdón, ya me fui al carajo. Lo que trataba de decir es que es increíble que hoy haya tantos discos para escuchar, y más todavía con la facilidad que nos brinda internet para bajar decenas de discos por día. Es imposible que uno conozca todo, por lo tanto si uno conoce toda la discografía de los Beatles, siempre va a haber algún disco solista de Lennon, McCartney o Harrison por explorar (los de Ringo déjelos para cuando esté con un pie adentro de la tumba, quizá hasta lo alegre y muera en paz). Y sino estará a sólo un clic de la profusa discografía de los Rolling Stones, David Bowie, Led Zeppelin, o tantas otras bandas de ahora que hay para descubrir.
Uno de mis últimos descubrimientos, en este sentido, fueron algunos discos de la primera etapa solista de Paul McCartney.
McCartney (1970), el homónimo que abre la carrera del bajista como solista, sorprende por su simplicidad. Incluso todos los instrumentos fueron grabados por el propio Paul (volvería a hacer lo mismo en “Chaos and creation in the backyard”, de 2005). Apenas aparecen algunos coros de Linda en algunas canciones. Probablemente es debido a esto que en muchas canciones uno piense “esto sonaría mejor con un solo de George” o “acá quedaría bien una segunda voz de John”. Pero eso sucede siempre que escuchamos un disco solista de un beatle. Pasa hasta en All things must pass que es un disco del carajo o en Mind games, uno de los mejores de Lennon a mi gusto. El llanto desconsolado de Paul luego del breve “The lovely Linda” habla del momento difícil en que fue grabado. La separación de los Beatles, la enemistad con sus antiguos compañeros, las disputas judiciales. Hay algunas canciones como “Junk” y “Teddy boy” que habían quedado fuera de Let it be y puede escuchárselas también en el Anthology (la versión jocosa de “Teddy boy” junto a Lennon es genial). Sin duda la joya del disco es “Maybe I’m amazed”, una canción que como muchas de las canciones de McCartney, sin decir mucho son maravillosas: “quizás estoy sorprendido de la manera que me amas todo el tiempo/ quizás estoy sorprendido de la manera en que te amo”. De eso se tratan tal vez las canciones, no siempre las canciones deben desentrañar algo nuevo y extraño. A veces alcanza con que digan lo esencial. De manera más o menos clara, pero la canción siempre busca lo esencial. Por eso será que se ha escrito tanto sobre el amor, la naturaleza, las relaciones, etcétera.
Ram (1971), el segundo de su discografía, es uno de mis preferidos. Ya que John cada paso que daba lo hacía junto a Yoko Ono y hasta le había puesto a su primer formación solista Plastic Ono Band, acá Paul sigue a su ex compañero de ruta firmando como Paul & Linda McCartney. A nivel de producción este disco está mucho más elaborado que el anterior. Alcanza algunos momentos sublimes en canciones como “Dear boy” que sigue el estilo de balada americana que ya había experimentado en “Honey pie” del Álbum blanco. Otro de los momentos altos del disco es la frenética e infantil “Uncle Albert/Admiral Halsey” que se divide en dos partes: la primera más melancólica en la que le pide cual niño perdón al tío Albert por haberse escapado, y la segunda más jocosa en donde describe aquellas aventuras infantiles. Si la gran virtud compositiva de Lennon residía en transformar sus trágicas historias personales en canciones, el mérito de Mc Cartney está en la facilidad para crear historias y personajes de lo más diversos, sin la necesidad de escribir desde la identificación y lo personal. En literatura Lennon sería un Fabián Casas cuyos relatos son autobiográficos y Mc Cartney un Dostoievski, masomenos. “Smile away” podría ser un tema de los Rolling Stones de Sticky fingers, que salió por esa época, si le sacamos los coros clásicos al estilo Beach boys. “Monkberry moon delight” es la canción más Lennon de la carrera de McCartney, la manera en que imposta la voz recuerda al Lennon rudo de “Come together” o “Gimme some truth”. En la misma línea rockera, en “Oh woman, oh why” canta como si fuera Brian Johnson de AC/DC. Hay más canciones de amor como “Long haired lady”, una canción de pregunta-respuesta entre Paul y Linda, y la que le da nombre al disco, “Ram on”, donde tal vez se refiere a entregarse al amor como lo hace un carnero a la muerte en el matadero, como muestra la tapa del álbum.
Creo que vale la pena seguir viviendo con la interminable lista de cosas que hay por conocer (especialmente discos y libros). Me acabo de meter en Wikipedia y descubrí que Ringo tiene 24 discos solista… ¡y todavía no conozco ninguno! Después dicen que la vida no tiene sentido.

12 comentarios:

flandorsio dijo...

Ringo tiene cosas muy buenas. La prensa siempre le dejó mala fama.
El tocaba varios instrumentos, no solo la percusión (p.ej el hammond de I'm Looking Through You lo toca él). Yo no escuché mucho, se separó mucho de lo que hacía con los Beatles y se dedicó a tocar lo que quería, como buen músico.
La diferencia de John y Paul era que a John mismo le gustaba ser más simple, "ser un rocker", he ahí en parte el porqué de Let it be, un disco menos elaborado, preparado para salir de gira de vuelta, etc.
Y de Paul no hay más que decir, se metió en todo sin salir de lo suyo. Seguí así y nos tenemos que juntar a hablar de los Beatles de una.

PD: Fijate que Ram por momentos tiene cosas parecidas al principio de Queen.

El anacoreta dijo...

Pobre Ringo. A mi gusto uno de los mejores bateristas, por su simplicidad y oportunismo, de la historia. Además hizo algunos temas como Octopus garden que la rompe.
De una una tertulia beatle con mucho vino estaria genial...

te espero en el proximo recital de Pandora

flandorsio dijo...

Thank you Ringo, that was wonderfull

Tienen fecha estimada?

El anacoreta dijo...

tal vez en unas semanas en el otro, ahi en san isidro, y estamos preparando para octubre una en un centro cultural en villa crespo muy copado.
Te aviso.

"I'd like to say thank you on behalf of the group and ourselves. I hope we passed the audition."

jaja, genial!

abrazo

mensaje de JD por facebook dijo...

Te olvidaste algo en el comienzo del post: Uno de los grandes mitos sobre los beatles es la idea de que Paul MURIÓ en el 66 y que luego fue reemplazo por William Campbell!!! Eso es un mito carajo! Precisión mitológica por f ...avor.

El anacoreta dijo...

perdón, estamos trabajando para mejorar

Anónimo dijo...

Los idolos de John eran Hitler y Jesús?

alguien dijo...

no, claro que no, fue simplemente una provocacion que sus compañeros no le permitieron llevar a cabo

el anacoreta dijo...

increible, el anacoreta consiguio que paul venga a la argentina!

Lisandro Capdevila dijo...

Los discos de Ringo no son aptos para aquellos que no lo quieran. Tiene una sublime canción co-escrita con George que se llama "Photograph" y que justifica la existencia de su carrera solista.

Y es curioso cómo la historia trató y trata bien a Linda, siendo que ella era la que le manejaba la guita a Paul y una de las propulsoras de la separación...

muy buen post anacoreta. saludos!

Gabrielle Dupré dijo...

Veo que eres músico! Muchas felicidades! Muchas!

Ya te sigo por acá y pr el Fb.

Adoro a Paul M.!!!! es una belleza de músico y de ser humano!

flandorsio dijo...

Escuchá el disco Thrillington de Percy Thrillington. Te lo dejo así nada más. Ya vas a ver por qué.